Carmen Josefina Lora Iglesias, Piky, nació en Santiago en 1940. Hija de Armando Lora y Altagracia Iglesias, creció en un ambiente de silencioso cuestionamiento a la tiranía de Trujillo.

 A los 17 años se trasladó a Santo Domingo a matricularse en la universidad, lo que le colocó en un ambiente de jóvenes que cada vez con mayor determinación conspiraban contra la dictadura. Durante sus primeros años de estudiante se unió al Movimiento Clandestino 14 de Junio, donde se le asignó la misión de servir de correo clandestino entre Santo Domingo y San Francisco de Macorís.

 Luego del ajusticiamiento del tirano, Piky fue de las fundadoras de la Federación de Estudiantes Dominicana (FED) y dentro de ésta, del Grupo Fragua, formado por militantes de la izquierda revolucionaria.

 Se graduó de doctora en derecho en octubre de 1962, y al año siguiente, a raíz del golpe de estado al gobierno del profesor Juan Bosch, participó en los planes de guerrilla del Movimiento 14 de Junio. Un mes antes del alzamiento armado, la dirigencia la envió a la Loma de Quita Sueño en San José de Ocoa, con la misión de preparar el terreno entre los campesinos y ubicar lugares estratégicos para llevar a cabo los planes guerrilleros.

 Con la llegada del resto del grupo a Quita Sueño se conformó el Frente Juan de Dios Ventura Simó, uno de los cinco grupos guerrilleros establecidos en diferentes puntos geográficos del territorio.  Piky Lora fue la única mujer entre los 150 combatientes que conformaron los frentes guerrilleros.

 En diciembre de 1963, tras un intenso tiroteo cuyas consecuencias fueron la muerte del comandante del frente, Hipólito Rodríguez (Polo) y el apresamiento de gran parte de los demás compañeros, los oficiales del ejército, a sabiendas de que en la guerrilla participaba una mujer, dijeron a los campesinos que no partirían hasta encontrarla.

 Enterada por unos campesinos de la decisión de los militares, y de que además uno de los compañeros apresados estaba gravemente herido en un pie, Piky Lora decidió entregarse. Fue llevada a la cárcel del Palacio de Justicia de Santo Domingo, y luego a la cárcel de La Victoria, donde permaneció tres meses. Serias amenazas dentro del recinto carcelario, por su confrontación permanente con el coronel de la policía encargado del recinto, hicieron que se le trasladara a la cárcel de San Cristóbal ante un gran reclamo encabezado por su madre a través de la prensa nacional.

 Al cabo de otros tres meses fue deportada hacia París, Francia, y desde allí fue invitada a Cuba, donde se entrenó militarmente durante unos seis meses.

 A principios de 1965 y luego de un año de exilio junto a otros compañeros del Movimiento 14 de Junio, se unió a un grupo de siete que decidió regresar al país a riesgo de ser deportados nuevamente o ser apresados, con tal de vivir en su país. Una circunstancia inesperada de gran confusión en el aeropuerto internacional dominicano se prestó para que tres de los exiliados, entre ellos Piky Lora, escaparan y se internaran clandestinamente en la ciudad.

 Enteradas las autoridades de entonces, Piky Lora fue buscada intensamente, y en calidad de perseguida le sorprendió el 24 de abril de 1965. Se integró de inmediato a la lucha en la zona constitucionalista desde el Comando Central del Movimiento Revolucionario 14 de Junio, bajo la comandancia de Juan Miguel Román, con el objetivo de organizar los comandos de civiles para la lucha armada.

 Piky, que en ese entonces fungía como secretaria del Comité Político del 14 de Junio, asumió varios roles, entre ellos, profesora de la Academia 24 de abril, donde impartió entrenamiento a los combatientes constitucionalistas en explosivos, arme y desarme.

 Terminada la guerra, en 1966 se retiró a su Santiago natal e inició el ejercicio de su profesión de abogada. Habiendo escrito su tesis universitaria sobre la Reforma Agraria, le apasionaba la legislación de tierras, materia a la que se dedicó y en la que empezó a acumular una experiencia que luego le convertiría en una de las más prestigiosas abogadas especializadas del país.

 A partir del cambio de gobierno de 1978, Piky Lora desempeñó cargos públicos relacionados con la especialidad de su profesión, como Registradora de Títulos del Distrito Nacional y luego como Jueza del Tribunal Superior de Tierras. Fue Directora General del Catastro Nacional a partir de 1996 y miembro del Comisionado para la Reforma de la Justicia, en el que encabezó el proyecto de Modernización de la Titulación de Tierras del país.

 Aparte de los proyectos que encabezó dentro del sector público ofreció gratuitamente sus conocimientos profesionales con el fin de devolver al Estado dominicano cuantiosos terrenos usurpados por particulares.

 Fue galardonada por el Poder Ejecutivo con la Medalla al Mérito de la Mujer, en homenaje a su trayectoria de vida y a su lucha, tanto desde la contienda bélica como desde el escenario de los tribunales de la justicia, por la soberanía y la dignidad de la República Dominicana.

 Fue madre de tres hijas y fue también abuela. Su tiempo libre lo disfrutó entre el cultivo de plantas,  música,  reuniones con amigos y el bordado, un arte en el que manifestó gran creatividad.

 Murió a los 58 años, el día 13 de abril de 1999.

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